Justo después de la visita del castillo de “Vayre”, fuimos a “Saint Pardon” para tomar unas buenas cañas bien frescas y ver el famoso y esperado “Mascaret”.
Aquél día, el coeficiente de marea no era especialmente espectacular, aunque mucha gente había acudido. Finalmente la ola que se llevó a los guerreros de las aguas fue bastante potente y larga para llevarlos hasta la otra punta del mundo.
Por la noche, nos quedamos en el “Mascarock”, cenando al aire libre, el chuxo con su “perro caliente” y la niña escuchando a los “The Glory Wolves”, con sus fantásticas versiones acústicas de clásicos heavy de todos los tiempos.
Nos quedamos hasta las tantas… hasta que se acabase la cerveza y que empezaran a llorar las estrellas.
Nos quedamos hasta las tantas… hasta que se acabase la cerveza y que empezaran a llorar las estrellas.












No hay comentarios:
Publicar un comentario