La Murta, camino hacia el castillo de la princesa misteriosa.
Cada castillo tiene su princesa. En el mío reside mi bella dulcinea, la amada de mi corazón cuyos cantos despiertan amor, fe y cariño.
Pero el camino hacía sus puertas mágicas no es fácil de descubrir. Para elegir el sendero correcto, sólo hace falta seguir el fino hilo de los mil encantos.
Cada castillo tiene su princesa. En el mío reside mi bella dulcinea, la amada de mi corazón cuyos cantos despiertan amor, fe y cariño.
Pero el camino hacía sus puertas mágicas no es fácil de descubrir. Para elegir el sendero correcto, sólo hace falta seguir el fino hilo de los mil encantos.













