martes, 21 de septiembre de 2021

Tour culinaire dans la belle région de la Gironde, Libourne, Saint Émilion et Bordeaux, agosto de 2021.

El viaje de Valencia hasta Libourne, la ciudad donde vive la tía Christine, fue largo pero sin el más mínimo problema salvo un atasco en la periferia de Bordeaux. Lo cierto es que la tía nos esperaba con buen vino y una suculenta comida, lo que nos alegro la vista y el paladar.



La ciudad estaba florida y muy tranquila, con un tímido mercado de productos de la comarca. Nos escapamos por la noche a dar un paseo por Saint Émilion a saludar al santo del lugar y tomarnos una copa de vino para celebrar la vuelta por mis tierras, confortablemente sentados a la fresca bajo el recaudo del antiguo lavadero del pueblo. En las calles presas de la noche, ninguna alma vagabunda en busca de un poco más de silencio.










Al día siguiente dimos un pequeño paseo con la tía. Me encanta esa parte de “L’entre deux mers” porque las nubes siempre me recuerdan historias de mi infancia. La tía iba lento pero con paso seguro. El tiempo era resplandeciente y las uvas a punto de ser cosechadas. En cuanto a mi niña mariposa, saludaba a cada árbol que se nos cruzaba por el camino.







Acto seguido nos fuimos hasta Hourtin, en casa del famoso De la vega a disfrutar de la amistad en compañía de Tina y Antonio, los tíos de mi bella, que nos ofrecieron un verdadero espectáculo. El arte no tiene frontera, resplandece en cada uno de los latidos del corazón.







Otro día, otra ciudad, en casa de Jakipi, en la periferia de Bordeaux, la ciudad que me vio nacer. Empezamos con Champán y acabamos con Armagnac, entre ambos sólo es una historia de flores y delicias de la vida. Otro recuerdo para guardar en el gran archivador de la memoria.









Un gran “merci” a todos por tantos buenos momentos compartidos.