jueves, 20 de octubre de 2011

Marqueyssac, agosto 2010

Los jardines de Marqueyssac.

Nuestro bello recorrido en la Dordogne tenía que terminarse con un final digno de su belleza. Cerca de Castelnaud, en la alta colina que domina el río que da su nombre a la regíón, se encarama el castillo de Marqueyssac, muy famoso por la belleza de sus jardines que realzan el misterio de su gran parque botánico.

Desde allí arriba, la vista es increíble… y en lo más profundo del gran parque, muchas sorpresas esperan al peregrino curioso.











Evidentemente, el elemento central de la visita es el gran jardín, donde uno puede perder hasta la cordura. Entre sus arbustos artísticamente tallados se encuentra el saber secreto de varias generaciones de maestros en jardinería.











A lo lejos, una cabaña solitaria ofrece un refugio a la inmensidad de los campos que se pierden hasta la orilla de los profundos bosques.



Es en el pabellón de la naturaleza que se encuentra la pieza maestra de nuestra visita. Que sean de pluma o bien de pelo raso, los más sigilosos no son siempre los más astutos.






La mesa está servida, sólo faltan los comensales. ¡Qué aproveche y hasta muy pronto, peregrinos!