lunes, 16 de febrero de 2009

Bugarra, febrero 2009

Bugarra, el 14 y 15 de febrero.

Retratos de momentos furtivos, intento agarrar rostros de imágenes antes de que la memoria de los colores, irremediablemente, cambie su recuerdo. Un furtivo rayo de luz, como una sonrisa entre las nubes, justo antes de la lluvia… justo antes del fugaz brillo de las estrellas.


Entre las sombras de las sabanas, silencioso despertar del animal Malako.

La dulzura de la brisa es tan bella como la sombría melodía del infinito… cierras los ojos y sin darte cuenta estás viajando en otro mundo.

Los sabios consejos siempre se dan con el corazón.

El que sabe escuchar sabe aprender…

…Y los que ya saben siguen escuchando.

No hay edades para el saber, y se puede aprender de todos.

El amor también es experiencia, aunque puede llegar a quemar como los rayos de sol.

Sensato, el viejo guardián sigue, impasible, el flujo de las palabras…

Él sabe que aunque no todas las estrellas desprenden la misma luz, todas llegan a brillar en el corazón del firmamento.