martes, 25 de julio de 2017

Calaceite, mayo de 2017.

Llegamos a Calaceite al final de la tarde, disfrutando de un fin de tarde muy agradable… lo ideal para descubrir la sencilla belleza de este pequeño pueblo de la comarca de Matarraña.

Mi niña exploradora revoloteaba de un lado para otro, charlando con un vecino barrendero, un gato cojo, una gaviota perdida y una pared agujereada.

En cuanto al Chuxo fotógrafo, no dejo ni un rincón a salvo de su aguda mirada, dejando constancia de los tesoros ofrecidos por los contrastes de luces y sombras.

Llegada la noche, nos fuimos a cenar a la Fonda Alcalá, un restaurante de cocina tradicional más que recomendable.
















Antes del final de nuestra estancia, seguimos nuestra visita subiendo hasta el antiguo pueblo Ibérico cuyas ruinas predominan gran parte de la comarca.

Llegamos hasta la ermita de San Cristobal donde el Chuxo equilibrista hizo una cuantas fotos bajo la supervisión de su Dama de las Flores, especialista en columpios mágicos y maestra de las panorámicas infinitas.

A lo lejos, el parque natural Dels Ports, misterioso e insondable, que perturbó el espíritu libre del Chuxo totalmente subyugado por esas lejanas y bellísimas montañas.
















La cova del tronc, Artana, abril de 2017.

¡Vaya caminantes! Con un guía de cuatro patas, dos Carmenes... y con bochorno de plato principal, el día no podía empezar mejor. Las ganas de compartir aventuras con amigos dieron a esta pequeña aventura aquel toque especial que transforma lo cotidiano en extraordinario.

La verdad es que esta ruta es muy sencilla, imposible perderse ya que el sendero, muy transitado, discurre en medio de un bosque empinado en el flanco de la montaña. Si no haces el pingüino, dicho sendero te lleva directamente hasta el tronco, la cueva y el punto de vista panorámico donde se puede disfrutar de una vista impresionante hasta el mar.

Esos si, aquel día, el sol era estremecedor, las rocas calientes y los caminantes sedientos.

Lo mejor: El frescor de la cueva y el aperitivo con cervezas frías una vez volvimos al pueblo.