miércoles, 23 de mayo de 2018

Llegada a Cala’n Bosch, Menorca, mayo de 2018.

El aterrizaje fue bastante abrupto, curiosa llegada para una isla bastante plana. Lo bueno es que Las casas del lago, nuestro hotel, tenía una terraza privada, piscina con peces, spa con burbuja y casita para el chuxo ladrador, lo que nos alegro el alma y las aletas.


Enseguida nos fuimos a tomar una buena cerveza en uno de los bares del puerto para seguir cenando en el Avanti, un restaurante italiano que nos habían recomendado.






Para rematar la jornada, seguimos en un Pub escuchando música en directo en la terraza. El frío era tan acojonante que fue imposible sacar una foto al chuxín, animal parlanchín y de sacudidas terremoniacas.



Le creció la palmera a mi niña flor y nos fuimos, por fin, a descansar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario