miércoles, 16 de mayo de 2018

La pista de los Sioux, La font de Alcalà, abril de 2018.

Habíamos vuelto a la Almasserà, nuestro querido hotel rural del pequeño pueblo de Margarida, pero no habíamos vuelto solos sino acompañados por Cris y Javi, caminantes de la vida como no los hay.

Después de un copioso desayuno, nos fuimos directamente en coche hasta Alcalà, que es donde realmente empieza la caminata que nos hizo famosos.



Al principio, se sube sin parar por un camino forestal que nos permitió disfrutar de una excepcional vista sobre los valles circundantes al de Alcalá.





El camino se movía mucho y estuvimos a punto de perder el apetito, pero recobramos fuerza al lado de la famosa fuente de las abejas guerreras, antes de volver a emprender el camino.







Sube y sube hasta llegar a un antiguo fortín despoblado. Los Sioux nos cantaron sus cantos de guerra, lo que nos salvó de una terrible tormenta de nieve y granizo.









Seguimos con fuerza y ánimo hasta conseguir volver a nuestro punto de partida que, por suerte, no se había movido desde nuestra partida.




De vuelta a la Almasserà, empalmamos la merienda, la bandejita de sufrimiento y la cena como verdaderos campeones de la pradera.




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