miércoles, 21 de marzo de 2018

Noche de locura en el bar del Fali, Sevilla, noviembre de 2017.

Deambulamos por la ciudad con la intención de perdernos de una vez por todas. Tomamos un Gyn Tonic en algún pub para turistas y nos adentramos aún más en el corazón de la ciudad hasta oír una suave melodía de guitarra.

El bar era chiquitín, no especialmente muy acogedor a primera vista, pero entramos para tomarnos algún que otro Rebujito con la idea de recobrar fuerzas y ánimo.

Salimos de este imprescindible antro 6 horas más tarde, bien frescos, con la sangre bailando Sevillanas al ritmo del Fali, nuestro anfitrión y maestro de ceremonia. Sin duda el mejor recuerdo de estas mini vacaciones invernales.







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