martes, 27 de febrero de 2018

El Rinconcillo, Sevilla, noviembre de 2017.


Llegamos muy tarde a Sevilla y, después de haber hecho el checking en el hotel, nos fuimos directamente en busca del Rinconcillo, un concurrido y emblemático bar de tapas de la ciudad.

La verdad es que nos quedamos un buen rato allí, y a pesar de quedarnos de pie, probamos una buena colección de tapas y vino blanco que nos dejo el paladar más que maravillado.




Después volvimos hasta el hotel, tomando una copa en una de las terrazas pijas de la Alameda de Hércules, donde mi niña ligó con unos belgas del tercer tipo… toda una aventura surrealista.




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