martes, 12 de diciembre de 2017

Una agradable tarde por Potes, Asturias, septiembre de 2017.

Después de nuestra desafortunada mañana en el desfiladero del Cares, mi bella niña mariposa me llevó hasta el encantador pueblo de Potes donde encontramos una taberna con clase y terraza para olvidarnos de nuestros males.

El señor Chuxo bebió y comió de todo, prueba que ya se encontraba mucho mejor.






Después, paseo por el pueblo, cruzando sus puentes medievales, comprando una pequeña caja de los tesoros, escuchando historias con osos salvajes y observando el tiempo que pasa con la sabiduría de los enamorados.












Acabamos el día con un largo paseo por la orilla del río, con el Chuxo ya en posesiones de todas sus facultades inherente de su personaje. Seguimos al largo suspiro de las aguas, contemplando en silencio el bello espejo de la naturaleza.









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