domingo, 2 de abril de 2017

De camino hasta los Tojos, Cantabria, septiembre de 2016.

Después de nuestra bellísima caminata del día anterior, nos levantamos con ganas de emprender una larga y espectacular ruta que iba a llevarnos hasta Saja, pasando por Los Tojos, famoso por sus preciosas casonas, un buen ejemplo de la arquitectura tradicional montañesa de la comarca.

La ruta empieza por el puente que cruza el río Argosa, en Barcenas Mayor. A partir de allí, empezamos a seguir un precioso sendero que cruza un fantástico bosque de hayas e impresionantes robles, unos cuantos derrumbados en medio del camino.

El bosque es realmente muy frondoso, con ganado pastando entre las inmensas arboladas, señores de los parajes.

Pero no pudimos ni siquiera llegar hasta Los Tojos. Un agujero escondido bajo una capa de tierra y de follaje consiguió doblar la rodilla de mi bella caminante que, enseguida, lloró de dolor.

El camino de vuelta fue un verdadero calvario para mi amada.

De vuelta a Barcenas Mayor, cogimos el coche para ir directamente hasta el hospital provincial, a una buena hora de camino. Desgraciadamente, fue el final de nuestras aventuras silvestres de verano y nuestro último día en Cantabria.


































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