La ruta empieza en un fantástico restaurante medio abandonado, con una infraestructura que nos dejo bastante pasmados a lo largo del camino. Pero así es la vida y nos alejamos a buen paso por una pista forestal demasiada arreglada por ser de gran interés silvestre.
El señor chuxo se fue a ver unas aclamadas pinturas rupestres que, de hecho, no se ven. Pero desde arriba la vista es bastante bonita, con mi niña flor alejándose hacia el infinito y a buen paso.
Vimos un bonito Nevero y seguimos largo trecho por la maldita pista que no parecía tener fin. Pero cuando mi niña dice que hay que caminar sin refunfuñar, hay que hacerlo intentando no ladrar demasiado.
Por fin, seguimos por un bonito sendero famoso por sus fósiles. De hecho, encontramos unas poquitas cosas, lo que alegró al chuxín rastreador que se entusiasma por cualquier cosita. Pero mientras está contento, camina sin protestar.
Bajamos hasta el mirador donde pudimos disfrutar de una impresionante panorámica hacia gran parte de la comarca. Después, bajada rápida hasta el restaurante abandonado y vuelta a casa un poquitín más morenos, que el sol da alegría.




















No hay comentarios:
Publicar un comentario