martes, 9 de enero de 2024

Caminata hacia la cascada Bisusta, Vía verde del Bidasoa, Navarra, septiembre de 2023.

Dejamos el coche a unos kilometros de Sumbilla, justo delante de la casa rural Amazonas Etxea, lo que nos permitió transitar por un bello sendero que cruza las grandes praderas circundantes del pueblo que nos esperaba tranquilamente a lo lejos.


El antiguo puente que cruza el río Bidasoa así como las casas que contemplan sus apacibles aguas se iluminan con un reflejo continuo y ensordecedor. Pero como habíamos venido para emprender nuestra última ruta del verano, nos fuimos a buen paso hasta la vía verde que se aleja rápidamente del tranquilo pueblo.










Lo cierto es que dicha vía es más una pista para las bicis, pero la parte que transcurre al abrigo del sol es muy apacible además de agradable, y nos reservó unas cuantas buenas sorpresas. Seguimos el río Bidasoa cuyas aguas se dejaban entrever entre sol y sombras.






Hay varios puentes, pero no cruzamos ninguno y nos centramos en seguir la pista que nos llevó poco a poco hasta la cascada Bisusta, que es muy fácil pasar delante sin verla si se va en bici.







Hicimos unas cuantas fotos donde mi sirenita invocó a los seres mágicos de aquellas aguas turbulentas que nos dieron frescor y buena onda. Pero había que seguir nuestro periplo, así que seguimos a buen ritmo hasta el gran puente colgante, punto final de nuestra caminata. Volvimos por el mismo camino disfrutando de la tranquilidad de aquellos bellísimos parajes.












Una vez de vuelta a Sumbilla, nos quedamos a comer en el Bar Bustitz, más que recomendable, donde hicimos nuestro último festín culinario del verano. No faltó na’ de na’. Sidra natural, huevos y chistorras de las buenas, café y pacharán casero además de muy buenas vistas hacia la campiña, con sus bellos montes vigilando el horizonte. Las dos camareras que nos sirvieron lo hicieron con mucho cariño, cosa que agradecimos enormemente, y nos hicimos amigos de un vecino muy parlanchín que nos contó más de un secreto de aquellas tierras medio salvajes.







Nos despedimos con cierta tristeza. Suele ser así cuando se acaban las vacaciones y los largos días de sol del año. Pero los chuxines siempre vuelven donde están a gusto, así que no fue un Adiós sino un hasta pronto, amigos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario