Lo cierto es que, cuando estamos allí, en el camping de la ferme de Erromardie, que haga buen tiempo o bien que el cielo esté nublado y a punto de llover, cada día no nos perdemos el precioso anochecer que nos ofrece el litoral vasco.
Como bien sabéis, tenemos la mobil home a 20 metros de la playa, 20 metros de puro placer que disfrutamos cada noche.
O bien nos quedamos en la playa, en uno de los bancos del paseo marítimo, en el Bar du Mata o bien tomando un último aperitivo en la Guinguette. Estemos donde estemos, el espectáculo es digno de ser visto y apreciado.
Os ofrecemos una serie de preciosos recuerdos para iluminar todo el resto del año. En cuanto a nosotros, esperamos con ganas volver a nuestro Nido de verano.





















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