martes, 11 de septiembre de 2007

Saint Jean de Luz, agosto 2007


Saint Jean de Luz, el lunes 20 de agosto.

El paseo por la ciudad de mi infancia fue muy breve. Tormentoso, el tiempo apenas me dejo poner un pie fuera, en las calles donde paseaba de adolescente, en busca de un amor perdido, de un sueño despierto o simplemente para dar una vuelta hacia mi tienda de juguete preferida.



Desde el balcón de la casa, la vista no parece haberse petrificado durante las desceñías de mi ausencia. La iglesia donde se casó Louis XIV predomina todavía la pequeña ciudad vasca.


¡Cuidado! Que viene el pigmeo de la selva, domador de leones y gran amante de gacelas.


Padre e hijo, esperando la próxima llegada del sol perdido.


No me vaciles, tío, y dame los putos caramelos.


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