La Corniche, el domingo 19 de agosto.
Día de tormenta para recuerdos de diluvio. En una cala escondida en un rinconcito de mi mente aturdida, volví a descubrir playas de piedra y roca, donde el sol iluminaba días que parecían eternos. En cada rincón una imagen de mi infancia, un esbozo de lo que era la simple felicidad… hasta los cangrejos y camarones no habían cambiado.













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