Aquí os dejamos una muestra de nuestras numerosas idas y vueltas hasta Saint-Jean-de-Luz. Desde el primer día, cuando nos sorprendió un fuerte temporal y regresamos a casa empapados como ostras marinas; pasando por jornadas de grandes mareas que nos dejaron sin aliento; días de sol —pocos, pero intensos—; otros más templados que nos hicieron dudar de qué estación vivíamos; hasta culminar con una impresionante jornada de niebla que puso el broche final a nuestra larga estancia en nuestro Nido de verano.






























No hay comentarios:
Publicar un comentario