jueves, 13 de octubre de 2022

Señorío de Bertiz, un paseo por el gran palacio verde, Navarra, septiembre de 2022.

Fue nuestra primera ruta “en serio”, un largo paseo para probar la patita herida del señor Chuxo. El buen animal no ladró ni se quejó, pero caminó a paso lento.


Es mi niña flor que eligió esta ruta por su belleza y su facilidad. El Señorío de Bertiz hace parte del Parque Natural que lleva el mismo nombre, está localizado al noroeste de la Comunidad Foral de Navarra y es accesible desde la localidad de Oronoz-Mugaire, un pequeño pueblo donde se suele comer muy bien.


Llegamos pronto, y como el parking está situado en el mismo Parque, empezamos nuestra ruta, la de Irretarazu con ganas de caminar y de disfrutar del gran bosque.




Después de pasar por el gran Nevero, cogimos el sendero de la izquierda, el que sube para así poder adentrarte directamente hasta el corazón del bosque.








El camino es muy fácil de seguir y discurre en medio de la espesura. El silencio suele ser bastante estremecedor, con numerosos Antiguos Guardianes  protectores. Siempre aconsejamos saludarlos y compartir un leve momento con ellos.





Aunque estábamos todavía en verano, el otoño parecía querer adelantarse, destronando una larga temporada muy calurosa.







Siempre delante, mi niña caminadora impuso un buen ritmo de marcha, vigilando en no desviarnos del buen camino, lo que suele hacer con el arte que le corresponde. 







El sendero discurre íntegramente al abrigo de los grandes árboles, unos tan altos que apenas traspasan los rayos del sol.







Durante el 2020, un fuerte vendaval sembró el terror en todo el bosque, acabando con numerosos árboles que se derrumbaron, vencidos por los elementos.









Cruzamos a lo largo del camino varios riachuelos y numerosos puentes de madera totalmente integrados en medio de una naturaleza exuberante.










Muchos Amos del bosque aún vigilaban el transcurso del tiempo, unos tan viejos que hasta se han olvidado su edad.






Al final, exhaustos después de más de  cuatro horas de caminata, decidimos coger el camino más corto hasta el parking, bien decididos a refrescarnos con una buena cerveza en algún bar del pueblo. Acabamos en el restaurante Urgain, justo a la salida del Parque, situado en la entrada de Oronoz. Las tapas y las cervezas estaban tan buenas que decidimos seguir con unas raciones que no desmintieron la calidad de la comida vasca. 




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