martes, 18 de octubre de 2022

Los bellos atardeceres de Erromardie, septiembre de 2022.

Unas de las cosas que no te puedes perder cuando se está en la costa vasca son las magníficas puestas del sol en el océano, el más pacífico de todos.


Como bien se sabe, nosotros somos fieles al Camping de la Ferme de Erromardie, y suele ser desde el paseo marítimo de esta bellísima playa de rocas y arena que, cada día, el cielo se pinta para despedirse de nosotros, peregrinos del silencio.


Para nuestro primer atardecer, decidimos saludar la despedida del sol con unos suaves mojitos, un néctar que sólo sabe preparar mi niña de las flores… llenan el paladar de sabores mientras el corazón se tiñe de dulzura.





No todos los atardeceres son idénticos. Este, por ejemplo, sofocó el océano y la atmósfera con un fuego ardiente, dejándonos con la piel cálida y el espíritu iluminado.




Otras puestas de sol prefieren ofrecer una actuación mucho más sencilla, jugando con una luna naciente y tímida mientras las olas distorsionan el horizonte.




Incluso si el tiempo es tormentoso, el espectáculo no desmerece para nada, dejando a las nubes el trabajo de cincelar el cielo a su libre albedrío.




Con mi niña florida, nos encanta tomar nuestra Mente à l’eau para despedirnos del día frente al océano. Aquel día mi bella iba de color pradera para darle el toque perfecto que se merecía el momento, combinando cielo y tierra en un espectáculo majestuoso.






El fuego y el agua son vida, bien los saben los que suelen saludar el astro solar para su viaje nocturno.




Ya se sabe, mi niña siempre es la reina de las praderas de mariposas de colores, combinando así la magia del fin del día con pinceladas de fuego desdibujando un cielo constantemente mutando, una verdadera obra de arte proyectada en la más infinitas de las pantallas del mundo.  






Otro día fuimos a La Guingette para disfrutar de una suculenta Assiette océanique, la mejor manera de acompañar al sol en su despedida marítima, un bello homenaje que disfrutamos hasta la llegada de las estrellas.












Tormentas en alta mar, lluvia de rayos para despedirnos del día, el mejor momento para disfrutar de un baño entre las dulces olas, que no son más que los besos del mar para desearnos una buena noche.













No hay comentarios:

Publicar un comentario