martes, 19 de abril de 2022

Una vuelta entre las nubes, Aín, abril de 2022.

Hacía tiempo que no nos habíamos reunidos tantos, entre los cuales unos cuantos lisiados con ganas de volver a los montes. Empezamos con los animales con la presencia del señor Chuxo, la niña mariposa y el San Bernardo, después los ilustres Txemacantropus y Ada, las musas Bea, Patri y Gracia, y nuestro maestro de ceremonia Juan el Grande.


Bueno, lo cierto es que llegamos a Aín bajo una lluvia tipo batracio, pero rápidamente pareció menguar un poco y emprendimos el camino saliendo de este muy bonito pueblo de la provincia de Castellón, que por desgracia no tiene teléfono público ni gatos callejeros.









Rápidamente nos alejamos del pueblo por una pista bastante bien señalizada que nos llevó hasta la casa del ladrador, el molino del cascarrabias y las ruinas del tío Pepe.















A partir de entonces seguimos por un sendero precioso, apenas empinado y rodeado por montes escondidos bajo un abrigo infranqueable de niebla.






Abriendo el camino, mi niña flor nos capitaneaba sin hacer caso a los consejos de las gaviotas ya que no habían. No obstante, la niebla parecía apartarse tras la llegada de la criatura de mis sueños, y con razón.












Por cierto, se me olvidó comentar nuestros agradecidos saludos a los grandes árboles del monte, los únicos sabios capaces de apaciguar los ladridos del señor Chuxo, animal parlanchín como no los hay.



La bajada fue especialmente bonita, lo que nos llevó a disfrutar de una caminata amena, sin complicaciones para los jubilados que disfrutaron del paisaje con la alegría que les corresponde.













Evidentemente, no pudimos resistir el pararnos en el puentecito de madera del molino del cascarrabias para hacer unas cuantas fotos de grupo, y tirar unos cuantos pedos al agua… dicen que da suerte por aquellos parajes.




Llegamos de vuelta a Aín, un pueblo florido y silencioso. Nos quedamos a comer en el único bar del entorno que nos dejo con los bolsillos vacíos y el paladar un tanto decepcionado. Así es la vida.






PD: Hay que destacar que una vez más no vimos jabalíes algunos gracias a la presencia inconfundible del señor Chuxo, fiero ladrador incombustible.

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