Nuestra primera caminata de 2022, el día uno de enero, una buena fecha para empezar el año con buen pie. Nuestra meta de la jornada: el barranc de Ferrando, pasando por la loma de la Contrampa y siguiendo por el barranc del tío Traca, todos buena gente. Dicho barranco está situado en el Paraje Municipal El Tello y la verdad nos sorprendió gratamente desde principio del periplo.
La ruta empieza en el mismísimo barranco, un cúmulo de rocas y piedras amontonados en un sin fin caótico, seguramente la parte más complicada de toda la jornada.
Es inútil añadir que mi niña flor abrió el camino, orientando nuestros pasos con la sabiduría que le corresponde.
Rápidamente cogimos un sendero rodeado por toda una armada de pinos y que parecía llevarnos hasta las alturas pero que en realidad seguía en la misma dirección que el barranco.
Volvimos a cruzar el barranco varias veces bajo un sol de invierno cada vez más ensordecedor, lo que nos obligó a quitarnos nuestras plumas para disfrutar de los buenos rayos de pura energía navideña.
Llegamos a un increíble muro de pinos para después coger un tímido camino que serpenteaba entre sol y sombra, una maravilla silvestre repleta de paz y tranquilidad.
Al salir del bosque, empezamos a subir la loma de la Contrampa bajo un sol abrasador. Pero el esfuerzo valió la pena ya que la vista desde arriba nos sorprendió agradablemente. Aunque la loma no es especialmente muy alta, su panorámica sobre toda la comarca es sencillamente espectacular.
Después seguimos por una pista de tierra cuesta abajo hasta llegar a un cruce de camino que nos llevo hasta el barranc del tío Traca, disfrutando de un poco de sombra después de tanta caminata a pleno sol.
Acabamos nuestra caminata por una amplia pista que nos llevó hasta la zona de los campos y de los chalets. Mi bella volvió con un fantástico ramo del bosque que, tres meses después, aún está perfumando la mesa de trabajo de mi despacho, dándome fuerza y ánimo cada vez que lo estoy mirando.
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