lunes, 8 de agosto de 2016

Mi niña es una escultura, Guadalest, marzo de 2016.

Mi niña es una flor que cada día se transforma en cualquier momento. Es tan bella que hay que cuidarla como una obra de arte en perpetuo movimiento.

A veces volcánica, del mar o bien de las praderas, puede ser sirenita, pony, chuxina, dulce flor, dragona y una infinidad de cosas más que aún no he llegado a descubrir.

Hay que conocerla para dar buena fe de ello, y yo, que vivo a su lado, me he vuelto artista a tiempo completo gracias a su hermosura.










2 comentarios:

  1. Jajajaja te quiero mi amor, te quiero muchísimo. Gracias por animar cada minuto de mi vida. :)

    ResponderEliminar
  2. Aquí estoy para amarte, mi bella niña flor ;-)

    ResponderEliminar