miércoles, 2 de octubre de 2013

La Murta, abril 2013

Un paseo botánico por la Murta de la mano de un explorador experto.

Esta pequeña salida estaba prevista desde hace algún tiempo. Hacía buen tiempo, todo el grupo estaba disponible y, lo más importante, los dos perrunos no tenían ningún tipo de compromisos. Así que era el momento ideal para idear nuestra pequeña escapada silvestre.

El sendero no sube mucho, pero sube, aunque sea poco. Por este lado de la Murta, el paisaje es mucho más bonito porque la ladera se queda a la sombra durante gran parte de la mañana, lo que permite a los aromas despertarse en un denso esplendor de sensaciones.




En cuanto a nuestro explorador, subía, bajaba, se sentaba y subía de nuevo.




Acabamos nuestra vuelta por la senda que discurre al lado del viejo acueducto de los monjes, un sitio realmente encantador.




Antes de despedirnos, un último saludo al sol, rey de los cielos.


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