miércoles, 5 de marzo de 2008

Benitandur, enero 2008

Benitandur, el domingo 20 de enero.

Para huir de la monotonía repetitiva de la cuidad, habíamos decidido escaparnos por unos montes que se decían encantados. Una leyenda contaba la historia de una bella princesa prisionera de un temible dragón, y los que me conocen saben de mi pasión por las princesas de papel y cartón, con o sin dragón.


Llegando en los montes de las supersticiones, rayos de sol nos desean buena suerte.

El paisaje es encantador y el camino dulce al caminar.

A la esquina de un montículo, un felino de color oscuro nos vigila de reojo, muy desconfiado.

Nos alejamos por un camino sinuoso que se pierde en las profundidades del bosque.

Por fin llegamos al lago encantado. Aunque la haya buscado en cada rincón, ni rastro de princesa ninguna… A mis espaldas, la cola de un dragón de mareo que se aleja en las profundidades pantanosas.
¡Lo habéis visto!

Unos sospechan de mi buena fe…

Otros no dicen na’, mirándome con una sonrisa burlona.

Pero a la hora de volver atrás, imposible encontrar el camino de vuelta.

Paredes de incomprensión nos impiden franquear la puerta de los deseos.

Pedimos nuestro camino a un cazador de almas perdidas, pero el sigiloso animal decide huir de nuestra noble presencia sin contestar a nuestras demandas.

Otro nos mira, mudo y altivo.

Por fin, una gatita de dulces palabras nos indica el camino de retorno.

Hay que dirigirse hacía el árbol de los últimos suspiros y pedirle permiso para el paso.

La oscuridad se acerca y tememos no llegar a tiempo.

Pero un último suspiro del sol enflorece nuestros ánimos.

Entre olas sinuosas, seguimos nuestra caminata entre sol y sombra. Aquí, ningún recuerdo para el olvido.

Por fin llegamos en el desfiladero de salida, nuestras almas salvadas. A lo lejos, el silencio se apodera de las colinas. Hemos llegado a tiempo.

Locos de alegría, no podemos esconder nuestra felicidad.

-------

Como recuerdo de este viaje entre flores y melaza, Monsieur le Txema esbozó este fiel retrato mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario