Traslado caótico de un recogido tumultuoso. Valencia hasta Irún en cuatro ruedas, Bayona hasta Libourne en locomotora eléctrica y con parada obligatoria en Burdeos, sin derecho a vino… un verdadero crimen.
Entre dos trenes, hilos y alambras metálicas de una espera de acero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario