Dardenac, el jueves 16 de agosto.
Entre nubes y sombras, periplo en bicicleta entre viñas y bosques de encanto. Había viento, pero conseguí escapar de la tormenta que se avecinaba. Por la noche, Tarot y buen rollo.
Entre nubes y sombras, periplo en bicicleta entre viñas y bosques de encanto. Había viento, pero conseguí escapar de la tormenta que se avecinaba. Por la noche, Tarot y buen rollo.
Casa del señor Electricista con timbre incluido. El hombre sale de su camarote si pitas bien fuerte.
Dardenac, el miércoles 15 de agosto.
Un día más en el pueblo de mi infancia, buscando recuerdos en cualquier rincón escondido de estos paisajes inmutables y inmóviles en mi memoria, presencia de otros tiempos de gloria infinita.
Un día más en el pueblo de mi infancia, buscando recuerdos en cualquier rincón escondido de estos paisajes inmutables y inmóviles en mi memoria, presencia de otros tiempos de gloria infinita.
Dardenac, el martes 14 de agosto.
En la casa de los abuelos, donde el tiempo ya no tiene poderío. Cambios desapercibidos de una vida de silencio, cada mañana despertado por una brisa perfumada y el chillido de los pájaros. Existen princesas invisibles, de las que me besaban cuando era niño.
Grapa de futuro oro negro embotellado. Bello y brillante, espera placidamente la recolecta de septiembre.












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