martes, 6 de noviembre de 2018

San Juan de Gaztelugatxe, Matxitxako, el Castillo de Butrón y Getxo, septiembre de 2018.

El día siguiente, nos fuimos hasta el islote de Gaztelugatxe, el “castillo peligroso”, un enclave realmente sorprendente escondido en medio de la nada.


El sendero lleva hasta una ermita cuyas campanas se oyen hasta los confines del océano conocido.







El acceso es espectacular y se hace por un estrecho camino que cruza las rocas hasta la cima del islote, refugio de la ermita y del ermitaño, que no estaba ya que era la sagrada hora del té.








Antes del llamativo descenso hasta tierra firme, juntos, nos quedamos hipnotizados por la belleza del resplandor de los rayos del sol sobre las infinitas olas.




Después de haber sido santificados, nos fuimos hasta los faros de Matxitxako por un sendero perdido en medio del silencio absoluto.



Nieve del desierto y gaviotas escafandras señalaron nuestro periplo donde la vista del litoral y sus impresionantes acantilados era estremecedor. A lo lejos Gaztelugatxe se reflejaba como un espejismo de otros tiempos.






Llegamos sin problemas al cabo de Matxitxako y sus dos faros, uno nuevo y en funcionamiento, y el viejo, refugio de las gaviotas migratorias cuando el temporal se vuelve muy feo.



Vimos a un personaje atípico, una mezcla de Indiana Jones y Helton John, haciendo el pingüino hasta la llegada de su bella niña mariposa, Reina de las flores y del paraíso.



Pasamos por el Castillo de Butrón, una construcción medieval digna de los mejores cuentos de hadas, con princesas y caballeros.



El castillo es tremendamente rocambolesco y sale de en medio del bosque como por arte de magia.


Su entrada es impresionante ademas de majestuosa, con sus altas torres elevándose altivas hasta la bóveda celeste, reino de los Reinos.






Después de comer en un restaurante asador cerca de Getxo, fuimos a dar una vuelta digestiva por los famosos acantilados a paso lento. Nos quedamos fascinados por el complejo despegue de los viajeros del viento, verdaderos aventureros de los aires.





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