miércoles, 27 de enero de 2016

Anocheceres y crepúsculos en la Marjal, octubre-diciembre de 2015.

La naturaleza en su pleno esplendor, a veces, está sólo a un paso de tu puerta. Es casi a diario que, al final de una larga jornada frente al ordenador, me decido a dar una buena vuelta en bici por la Marjal, justo cuando el astro solar está a punto de despedirse, dejando una última caricia en la superficie de las nubes, transformando el cielo en una apoteosis de colores.

Tan bello espectáculo siempre me deja sin voz. Aquí sobran las palabras, así que os dejo admirar esta serie de anocheceres con el silencio que les corresponde.

Frente al infinito está mi amigo Jose Luis a quién dedico ese bello paseo.

¡Qué tengáis un feliz viaje! 






















































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