Dulce primavera en Valencia, un paseo en la ciudad en mayo.
Los días pasaban solitarios, el sol tocaba a la puerta invitándome a salir, así que cogí la bici y me fui al azar de las calles, buscando un rincón de frescor para escapar de estas primeras olas de calor.
Los días pasaban solitarios, el sol tocaba a la puerta invitándome a salir, así que cogí la bici y me fui al azar de las calles, buscando un rincón de frescor para escapar de estas primeras olas de calor.
Buscando refugio en los callejones, hay que escoger la buena puerta, la que da hacia el Edén prohibido.













Bonitas fotos,..."Irgue" me parece que no exsiste,..le ruego lo revise..un saludo
ResponderEliminarYep! Cierto... verificado y corregido. Thank's guapo.
ResponderEliminarQUE BONITO!
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