martes, 2 de diciembre de 2008

Cullera, octubre 2008

Cullderat y poildebet, el 4 y 5 de octubre.

Unos habían invitado al animal infernal a pasar el fin de semana en su pueblo, una magnifica muestra de paisaje Valenciano, con playas incluidas en el panorama… todo un programa. Evidentemente, había decidido ir para verificar el dicho bien conocido por esta parte de la comarca: “Si no iha collóns en el paquet, no iha ratolín en el armari”.


Aquí monsieur Malouloute a la espera del retorno del gran rey bestia, animal de pelo raso y cola cavernícola.

Mientras, las niñas se exasperan de la tardanza de los maestros cocineros, hombrecillos humildes pero de manos ágiles.

Tête de chien, siempre paseando entre las dunas, no se pierde ni una.

¡Por fin! Ha llegado el rey fanfarrón, con su brillo característico y su sonrisa de segunda mano.

La chiquilla es la más contenta de volver a verme. No me explico porque, pero siempre produzco encanto y buen rollo con los más pequeños. Es cierto que también la pobre tenía mucha hambre.

Cococineros en plena mamaestría. Van a flipar de lo bueno que van a cenar.

Después de tanta faena, un buen trago con los amigos es lo más justo y idóneo. Me quedé con las botellas hasta no ver la luna, que vagueaba titubeante.

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