sábado, 16 de octubre de 2021

Idas y vueltas por el Sentier du littoral, Erromardie, septiembre de 2021.

Este pequeño reportage recorre varias excursiones que hicimos durante nuestra estancia. Para decir la verdad, estamos muy acostumbrados al “Sentier du littoral” y solemos disfrutar del sendero como calentamiento o bien para irnos de compra al mercado de Saint-Jean-de-Luz.

Así que empezamos con buen pie y con ganas de caminar.




Siempre recomiendo pasar por la cruz de Archiloa, la panorámica hacia la playa de Erromardie es simplemente excepcional.



Si coges la dirección de St-Jean, se pasa cerca de la playa de “La pile d’assiette”, ahora cerrada al publico, pero justo detrás hay otra que es sencillamente mucho más salvaje y bella. Sólo hay que ver como mi niña del mar saltaba al darse cuenta de la buena vibra que proporcionan estos acantilados.












Al llegar a la entrada de “Sainte barbe”, la capilla, que lleva el mismo nombre que el promontorio anteriormente citado, es de concepción humilde pero le da un encanto especial a esta parte de la ruta. Después… es el gran espectáculo de los tres diques y de la playa de St-Jean.







Hay varias opciones para volver a Erromardie. Aquel día nos topamos con este magnífico árbol y su alfombra espinosa.





Si al final, uno decide pasar por St-Jean, no se puede perder el Puerto, la plaza Louis XIV, la casa de la Infanta y la iglesia donde se casó el Rey Sol, sin olvidarnos del mercado que por sí solo es todo un festival. Además puedes sobrevivir con muchos de los productos regionales que te dan para probar ;-)







Ciboure también es un pueblo muy bonito. Ya hemos hecho varios reportages, pero recomiendo subir por detrás del campanario, la vista hacia el puerto es sencillamente impresionante.




Ir hasta Socoa es más que aconsejable. Normalmente, no se puede pasear por el dique, pero si el mar no es muy bravo, vale la pena ir hasta el pequeño faro situado a la punta. Desde allí se pueden tomar extraordinarias panorámicas de la playa de St-Jean con la Rhune justo detrás.














Si decides irte al lado opuesto, hacia Guethary y Bidart, te encuentras con un sendero  mucho más silvestre y que no pasa por ningún pueblo.




A la altura de Guethary, hay un pequeño puerto con barcas de pesca y gente del mar muy especiales e interesantes.






Volviendo por la parte situada entre St-Jean y Ciboure, a la altura de la iglesia, hay una alternativa poco conocida que te lleva a la torre de Bordagain y su antiguo faro.







Para acabar, hay que tener en cuenta que el “Sentier du litoral” cobra todo su esplendor cuando el cielo está despejado, el agua se vuelve turquesa y el cielo de oro. Un verdadero tesoro.




Para despedirnos, un pequeño vuelo nocturno para soñar con las estrellas.


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